miércoles, 12 de marzo de 2008

miércoles, 5 de marzo de 2008


Francisco de Quevedo

Amor constante más allá de la muerte


Cerrar podrá mis ojos la postrera Sombra que me llevare el blanco día, Y podrá desatar esta alma mía Hora, a su afán ansioso lisonjera; Mas no de esotra parte en la ribera Dejará la memoria, en donde ardía: Nadar sabe mi llama el agua fría, Y perder el respeto a ley severa. Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido, Venas, que humor a tanto fuego han dado, Médulas, que han gloriosamente ardido, Su cuerpo dejará, no su cuidado; Serán ceniza, mas tendrá sentido; Polvo serán, mas polvo enamorado.


Esta poesía me gusta porque trata de que el amor sigue, aún estando muerto. Habla de que cuando alguien muere, queda en la memoria de quien está enamorado. Cuando alguien muere deja de existir, será cenizas y nada más. Deja en la memoria que estuvo ahí en su momento y con el tiempo queda en el olvido.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Esfuerzo

Publicaba El País el pasado lunes día 10 un
artículo de Eduardo Mendoza con este título.

En España de hoy en día hemos logrado sin esfuerzo altas cifras de analfabetismo.
Antiguamente el que no sabía era por falta de escolaridad, pero ahora es por volutad propía. El que no práctica es como si no hubiera aprendido, pero al parecer, para integrarse en el éxito no hace falta saber leer...

domingo, 2 de diciembre de 2007

Redacción

Vacaciones de verano

Me fui de vacaciones a donde vive mi novio, era en la costa entonces habia playa. Iba por tres días de viaje. El primer día por la mañana cuando llegué me recibieron muy bien. El primer sitio que fui a ver fue la capital.
Luego me llevaron al hotel porque no sabia donde era. Después de dejar las cosas en el hotel fuimos a comer algo a un bar. Después de comer me llevaron a un pueblo. Estuvimos todo el día allí hasta que se hizo de noche, era muy tarde y me fui al hotel y cené allí.
Al día siguiente vino mi novio a buscarme para ir a desayunar juntos al hotel.
Estuvimos toda la mañana por la zona de la playa paseando hasta llegar al faro. Cuando nos cansamos de estar allí nos fuimos a comer a casa de los padres de mi novio. Los padres era muy simpáticos y fueron muy amables conmigo. A continuación de comer me llevaron donde unos familiares y allí estuvimos toda la tarde. También eran amables y todo eso.
Cuando volvimos para el hotel paramos a por una peli para verla en su casa. Al acabar la peli era ya muy tarde entonces me fui para el hotel.
Por la mañana nada más levantarme me duché y vestí y me fui a desayunar. Era el último día.
Allí me lo pasé bien, conocí un poco la zona y a la familia de mi novio.
Este día me llevaron a ver unas cuevas que había cerca. Allí estuve entretenida. Por la tarde me tenía que ir y me costó desperdirme. Pero mereció la pena el viaje, me lo pasé muy bien con mi novio y la familia.